martes 18 de octubre de 2011

Quiero ser... como el Capitán Nadie

Uno de los tesoros que conservo del reciente encuentro de literatura en Dos Hermanas es un pequeño libro, de portada “cómica” que no divertida, firmado por el autor y por el verdadero protagonista, mi nuevo ídolo, una verdadera inspiración “Paquito”. 
Lo terrible de los relatos de súper héroes es el sabor de boca final; el duro golpe contra la realidad que te llevas al darte cuenta de que todo aquello es mentira, de que no existe ese “humano” dotado de poderes, dinero y fama que acuda cuando más lo necesitas; además está aquello de que a no ser que el mundo esté a punto de explotar o ser destruido por un bicho gigantesco (varias cabezas, manos, pies, ojos y colmillos afilados de acero) no aparece. Sin embargo, para salvarnos de verdad, para salvar nuestras almas perdidas cegadas por la absurda esperanza de la aparición de un tal súperman anticrisis, llega Capitán Nadie; el auténtico antihéroe, dotado de suerte, bondad, inconformismo, vitalidad, optimismo... todo en la justa medida para ser admirado cuando apenas llevas un par de párrafos leídos de su historia.  
No necesitamos la tela de araña de Spiderman, ni los sofisticados artefactos de Batman, ni el radar de Daredevil, ni la fiereza de Catwoman; para sentirnos seguros lo que necesitamos son muchos Capitán(es) Nadie(s), que nos pongan en nuestro sitio y den ejemplo a los más pequeños. Es genuinamente heroico sin querer serlo y eso lo hace más interesante a mis ojos. 
En cuanto a la historia que se cuenta, teniendo en cuanta que lo más importante del libro es que sienta las bases (circunstancias) que convierten a Paquito en Capitán Nadie, es redonda por su sencillez y buen acabado. De corte infantil pero sin caer en absurdos modismos, directo y reflexivo, con personajes tan auténticos como Salvador o Fede, y momentos tan cotidianos y sublimes como las conversaciones y situaciones entre Paquito y su madre. 
Novela corta, más que recomendable en estos momentos de crisis y depresiones para devolvernos los que deberían ser siempre los verdaderos valores, para recordarnos lo importante que es la generosidad y la humildad, para no perdernos cuando las cosas se ponen un poco feas, porque siempre que nos dejemos guiar por los principios del Capitán Nadie podremos contra cualquier obstáculo. ¡Busca el Paquito que hay en ti! 
Gracias a Jose Mª Carrasco, autor del libro, por este subidón de optimismo y  vitalidad. 
Estoy deseando tener el segundo en mis manos. 

lunes 2 de mayo de 2011

Érase una vez... un cuento al revés

Fin. 

… silencio… silencio…bip… bip… bip…

La oscuridad me abandonó y cuando desperté me encontré con su mirada. Las lágrimas de su sonrosada mejilla ascendían hasta los ojos verdes dejando un rastro seco. Madurez,  adolescencia, infancia, el calor de un vientre. 

Principio del cuento. 


jueves 28 de abril de 2011

"No hay nada más fuerte que la ternura, y nada tan tierno como la auténtica fuerza" (R.S)

Hace demasiado de todo esto, y creo que se me olvidó cómo escribir. 

Las alas de la inspiración yacen cabizbajas a mis costados. Me miro en el espejo y las observo con tristeza; han perdido su blanco impoluto, están sucias, estropeadas, desgastadas por el paso del tiempo y el desuso. No responden a mi llamada, no se expanden como antes lo hicieron, es tarde y mi ánimo no basta. 

Quizás una brisa de voluntad –la silla, la mesa, el papel en blanco y el boli– consigan devolverles su añorada vivacidad. Pero no lo tengo claro.  Son invisibles para el resto del mundo; no nacen en mí físicamente y sin embargo me duelen. 

Hace demasiado de todo esto, y creo que se me olvidó cómo escribir. 

viernes 7 de enero de 2011

Propósitos del 2011

Por estas fechas suelo hacer mi lista de propósitos, sin embargo este año parece que inconscientemente tengo el propósito de no tenerlos. Lo que si he hecho ha sido pensar en los propósitos cumplidos el año anterior; mi absoluto fracaso debe haberme desanimado. En general suelo pensar que tengo bastante fuerza de voluntad, pero parece que la edad la va gastando; estoy hecha una vieja mental!!

En fin igual en estos días me animo, quien lo diría tras los exámenes, y vuelvo a por metas y objetivos nuevos.

Mis mejores deseos para todos. Un abrazo!!

martes 2 de noviembre de 2010

Otoño.. ¿dónde?


Está en tu mirada y en la nostalgia que me invade.
Está en las hojas que se quiebran con mi avance.
Está en el tiempo escurridizo, escondido tras acelerados segundos. 
Está en tu ronca voz a media noche. 
Está en mi alma, eternamente tuya, eternamente cálida. 
Está en el desvalido árbol caducifolio que hace años plantó mi abuelo en el jardín.
Está en tu sonrisa, cómplice de tus labios. 

Está en la vida. 
Está en mí. 

Llegó el otoño.